Viviendo un Otoño Tardío…

Tardó… pero parece que ya ha llegado el otoño… ese otoño tan deseado por muchos de nosotros. Esperemos que sea el principio del cambio, pues aunque ya hemos recibido las primeras lluvias, el campo sigue necesitando mucha agua. Las estaciones son las que marcan el ritmo de la naturaleza y este año nos tiene un poco despistados… hasta los árboles están desconcertados con el calor inusual de estas fechas.

viviendo un otoño tardía. Acuerela de otoño

Recordar que en la época otoñal la energía desciende, la salvia de los arboles se va concentrando en las raíces y poco a poco los árboles se van despojando de sus hojas, y por consecuencia nosotros también tendemos a recogemos y a experimentar mayor introversión que en el verano. A través de nuestra cocina diaria vamos consiguiendo energía que nos ayuda a calentarnos interiormente, y nos ayuda a  relajarnos. También se ve reflejado en nuestras actividades diarias, dejando atrás la gran actividad social del verano.

¿Cómo alimentarse en otoño?

Igual que los colores de la naturaleza cambian, los tonos otoñales se reflejan en los colores de los cereales, las legumbres y las verduras redondas (calabaza, cebolla, col, coliflor, nabos, brócoli) predominando el sabor dulce natural.

Utilizaremos preferiblemente los cereales de grano corto como el mijo, la avena, el arroz dulce, la quinoa y las pastas integrales. Es ideal cocinarlos con menos agua de la habitual y en olla a presión, pero con cuidado de que no lleguen a estar muy secos. Crearemos platos con cereales integrales que tengan tendencia al sabor dulce como el arroz con castañas, la paella de verduras de temporada,  el mijo con almendras y avellanas, etc.

Nuestras Sopas serán cremosas, dulces y nutritivas. Especialmente con verduras redondas, incluyendo alguna alga marina. Usaremos algo más de aceite al principio para rehogar la verdura y podemos añadir alguna legumbre para que nos dé calor interno.

Proteínas: es el momento de experimentar con los estofados de leguminosas, verduras redondas y alga kombu, con cocciones lentas para que generen calor interno. Usaremos proteínas vegetales tipo tempéh, seitán y tofu en cocciones mas largas, especialmente con el tofu fresco (de energía enfriante). Para aquellas personas que tomen pescado, pueden aumentar el consumo de éste, preferiblemente que sea de calidad, y evitando aquellos criados en piscifactoría.

Utilizaremos Verduras Estacionales como son las cebollas, calabazas, nabos, coles, coliflores… Aumentamos el consumo de verduras redondas y de raíz, (zanahorias, remolacha y rábano daikon), pero sin olvidarnos de las verduras de hoja verde, tan importantes para el aporte de clorofila y el buen funcionamiento del organismo.

El sabor que predomina en otoño es el dulce natural, así que importantísimo crear platos con ese dulzor natural. Podemos utilizar pequeñas cantidades de melaza de cereales (arroz, maíz, cebada). También concentrado de manzana para completar platos. Otro sabor característico del otoño es el picante, da equilibrio a nuestro platos, y genera calor, tipo jengibre, canela, clavo y nuez moscada, pero no abusar. El resto de sabores también son importantes, en pequeñas cantidades. Usaremos pickles o encurtidos, chucrut, ciruela umeboshi, para el sabor ácido. Evitar los vinagres de arroz y manzana que son más adecuados para el verano.

Reduciremos el consumo de hierbas aromáticas frescas y usaremos las aromáticas secas al principio de las cocciones.

Integraremos cocciones más lentas, con más fuego y con más tiempo, que nos calentarán y nos reforzarán, produciendo un efecto más profundo, nutritivo, relajante y dulce. Los estilos de cocción más recomendables son: vapor, estofados, salteados largos, tempura o fritos y olla a presión. Conviene combinarlos con cocciones más ligeras para crear polaridad como son los escaldados, hervidos o salteados cortos.

Recomendable usar las algas a diario. El consumo de aceite debe de ser algo más que en verano, pero cocinado. Utilizar frutos secos y semillas de toda clase, pero es recomendable activarlas poniéndolas 8 horas en remojo y tomarlas en crudo y sin sal añadida.

La fruta será de temporada evitando la tropical, y con tendencia a tomarla en compota, mermeladas, confituras, etc.

Con el dulzor natural conseguimos nutrir la zona central de nuestro cuerpo a nivel interno, el estomago, bazo, páncreas, que es el templo de nuestras emociones.

Disfrutemos del otoño fuera y dentro de nuestras cocinas haciendo siempre aquello que sea bueno para nosotros.

Con todo mi Amor me despido y espero que esta entrada te sea de ayuda.

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